Aprender a Pensar

Repensar la Educación

Innovación Educativa

Notas sobre escritura, tecnología y adolescentes

428240En el debate sobre la calidad de la enseñanza de nuestros escolares, las nuevas tecnologías han aparecido como un factor determinante del bajo nivel de lecto-escritura de los estudiantes: parece que su capacidad de concentración se ve mermada por el uso habitual que hacen de internet y los videojuegos (la rapidez para pasar de una página a otra, la multiplicidad de estímulos que se presentan a la vez, etc.), y que el lenguaje abreviado creado para los mensajes de texto y los chats no ayuda en nada a la corrección formal de sus escritos.

En este contexto, surgen los defensores y detractores de las nuevas tecnologías como herramientas didácticas: unos, defendiéndolas como indispensables para hacer llegar los contenidos a los estudiantes, “hablando su mismo idioma”; otros, asustados ante lo desconocido y reforzados por los pésimos datos de los informes educativos, que alertan de la pérdida de capacidades “básicas” de nuestros escolares.

Sin embargo, aunque aparentemente enfrentados de un modo radical, ambos bandos comparten un supuesto: que la tecnología es algo que hay que “añadir” o “quitar” de los currículos, como si fuera un contenido en sí mismo, útil o desventajoso para la formación de sus pupilos.

Pues bien: parece que la tecnología no es un elemento más de la educación, sino que actualmente es el “medio” en el que se mueven los adolescentes, entendiendo por “medio” el hábitat (como el acuático es el medio de los peces), el lugar en el que ya están y del que, ni proponiéndonoslo, podemos sacarlos. Su visión y percepción está mediada por la tecnología, o más bien es la tecnología. Si nosotros no podemos imaginar un mundo sin letras escritas, y contamos con ellas todos los días, para todas las tareas, ellos no pueden imaginar el mundo sin móvil, internet y messenger. Su vida como seres sociales se juega ahí- igual que antes se jugaba en la calle.

Por tanto, no es que se pueda o no hacer un uso didáctico de las nuevas tecnologías (puesto que no se puede impedir que “estén ya” presentes en el sistema), sino que la didáctica habrá de adaptarse al mundo real, que está ya atravesado por la tecnología.

360300El Pew Internet & American Life Project, un proyecto vivo del Pew Research Center (Washington, EEUU), trata de entender e interpretar el cambio que la progresiva “invasión tecnológica” está haciendo en nuestro modo de vida. En uno de sus recientes estudios (abril de 2008), “Escritura, tecnología y adolescentes”[1], lleva a cabo una investigación sobre las interacciones entre el uso de nuevas tecnologías y la capacidad de escritura de los adolescentes americanos. Algunos de los resultados son sorprendentes y arrojan algo de luz sobre el debate acerca de las nuevas tecnologías[2].

Lo primero que llama la atención es que la mayoría de ellos (el 60%) no considera que el material que elabora electrónicamente sea escritura auténtica, sino que lo ponen al mismo nivel que las llamadas de teléfono (Sumario):

Adolescente 1.- [Preguntado por MySpace]: Eso es diferente. Es solo como una conversación.

Adolescente 2.- No pienso en ello como “oh, mis cosas están siendo publicadas en el ordenador, y acabarán en internet”. Solo estoy escribiendo a mis amigos o comentando una foto, o lo que sea (p. 62).

Parece, por tanto, que chatear hoy es como “bajarse a la calle” antaño, y que lógicamente en sí mismo no tiene valor didáctico, pero tampoco debería suponer perjuicio alguno para el estudio, siempre que se respeten los tiempos dedicados a cada cosa. Es más, si cada grupo social genera una jerga que se distingue netamente de otro tipo de lenguajes más formales, no parece que chatear suponga un peligro para la gramática de los adolescentes, siempre que sepan distinguir los ámbitos donde es pertinente la utilización de uno u otro. El estudio parece reflejar que sí lo distinguen, y que no exigen al trabajo escolar que sea divertido: perciben las diferencias entre escritura informal (más descuidada) y formal (más difícil y exigente), que es algo “que hay que hacer”: Es como comer verdura (p. 45, 64)

Quizá tengamos que enseñarles a distinguir contextos[3], más que preocuparnos por los hábitos de relación social de los adolescentes.

Los resultados de los informes educativos no corresponden, sin embargo, con el valor que los adolescentes conceden a la habilidad de escribir bien, pues el 86% de ellos creen que escribir bien es importante para tener éxito en la vida. Eso sí, no parecen satisfechos con la formación que reciben al respecto, y ante la alternativa que se les ofreció: ¿tu capacidad de escritura mejoraría si se le dedicara más tiempo en clase a esta práctica o si los profesores usaran más herramientas TIC?, los resultados son muy ajustados: un 82% cree que su escritura mejoraría si se le dedicara más tiempo, frente a un 78% que cree que la mejora pasaría por la utilización de más herramientas TIC (p. 47). Una de las principales conclusiones del estudio, de hecho, es que “como expertos en tecnología que son, los adolescentes no creen que escribir con el ordenador sea muy relevante para la calidad de sus escritos” (Sumario); parece que lo que consideran el principal factor de mejora es un profesor exigente e implicado, más que los medios técnicos:

Mi profesor de inglés no nos enseñaba exactamente cómo escribir redacciones, pero si yo le entregaba algún texto, como un borrador, lo tachaba entero y me decía cómo hacerlo mejor. Era muy duro corrigiendo -así que en ese sentido me hizo odiarle-, pero pensándolo ahora, me ayudó mucho. Me enseñó a investigar cómo y por qué– Chica de 11/12º grado, ciudad del Pacífico noroeste (p. 44)

360306

Otro dato que resulta sorprendente es que la práctica de escribir fuera del instituto (para sí mismos) está todavía bastante extendida entre los adolescentes (el 93% entre los 12 y los 17 dicen haber escrito algo fuera de las tareas escolares el año pasado, y un tercio de ellos escribe regularmente)(p.17); sin embargo, de nuevo, el hecho de tener acceso a más o menos útiles electrónicos no es un factor determinante. De hecho, sigue siendo más común escribir a mano que en el ordenador, sobre todo para los escritos personales:

“Encontramos que la tecnología no motiva necesariamente a los adolescentes para escribir las tareas escolares. Los adolescentes dijeron que principalmente utilizan los ordenadores para la escritura escolar, y en general hacen el borrador de sus escritos a mano. Utilizan la tecnología (por ejemplo, ordenadores) para hacer más limpios sus escritos, corregir la ortografía, y como fuente para una buena investigación. Cuando se les preguntó si sus escritos serían menos satisfactorios si no hubieran usado la tecnología, la siguiente declaración resume la mayoría de las respuestas:

[Si no utilizara el ordenador, mis papeles serían] menos limpios, pero [los] pensamientos expresados estarían igual de bien. – Chica de 11/12º Grado, Ciudad del Pacífico Noroeste” (p. 60)

Los profesores tampoco se ponen de acuerdo en cuanto a su preferencias:

Mi profesor de tecnología nos anima a escribir en el ordenador, pero a nuestro profesor de inglés no le gusta porque nos volvemos vagos (p. 50)

De todos modos, creen que cuando usan ordenadores para escribir se sienten más inclinados a revisar y editar sus textos (57%) (p. 31)

Preguntados por los factores que les animan para escribir, dicen sentirse motivados si:

  • pueden seleccionar los temas, de modo que sean relevantes para su vida e intereses
  • tienen la oportunidad de escribir creativamente, aunque sea trabajo escolar
  • tienen profesores o adultos que les proponen retos y se ocupan de corregir al detalle sus escritos
  • escriben para un público

“En todos lo casos, los adolescentes declaran haberse sentido satisfechos, inspirados y motivados al escribir un trabajo que comunicara bien sus pensamientos y -en particular-que hubiera sido reconocido positivamente. Un tema clave en lo que los adolescentes consideran “motivador” para escribir era la “relevancia”. Decían, de varias maneras, que querían hacer cosas que tuvieran alguna importancia socialmente, en sus propias vidas, y tuvieran cierto impacto. Encontraban motivador que sus escritos tengan un alcance más amplio, a través de ser públicamente compartidos en clase, en persona, impresos o en Internet” (p. 58):

Adolescente 1: Bueno, si supiera que otra gente va a leer lo que escriba y reaccionar a eso, entonces lo haría mejor y querría hacerlo lo mejor que pudiera (p. 52)

Lo cierto es que todas las condiciones expuestas para que escribir sea una tarea atractiva y gratificante para los estudiantes pueden reunirse a través del trabajo alrededor de un blog, como proponemos en APRENDER A PENSAR. Y no necesariamente porque tengamos que introducir las TIC en el aula “con calzador”, sino porque puede resultar una actividad eficaz para nuestros objetivos a la vez que un puente de comunicación entre nuestro “viejo mundo” (que pronto dejará de ser viejo y nuestro) y el mundo que viene.


[1] Writing, Technology & Teens, http://www.pewinternet.org/PPF/r/247/report_display.asp

[2] Pese a las numerosas diferencias entre la sociedad norteamericana y la nuestra, el sistema educativo estadounidense presenta muchos problemas similares a los nuestros (ver Part1, Introduction), por lo que hemos considerado relevantes para nuestro debate los resultados de la investigación.

[3] -el 50% de los adolescentes dicen usar en ocasiones un estilo informal de escritura en lugar de gramática correcta (puntuación, mayúsculas) en sus tareas escolares;
-el 38% dicen haber usado abreviaturas en el trabajo escolar como xq (en lugar de porque);
-el 25% ha usado emoticonos alguna vez en tareas escolares



escrito el 5 de marzo de 2009 por en Artículos

etiquetas: , , , , , ,


2 Comentarios en Notas sobre escritura, tecnología y adolescentes

  1. SALOMON GOMEZ | 04-02-2010 a las 8:59 | Denunciar Comentario
    1

    GRACIAS ME PROBOCARON MUCHAS IDEAS PARA MEJORAR MI TRABAJO Y SOBRETODO COMO ABORDAR LAS TIC

  2. NEX-5 | 12-11-2011 a las 3:36 | Denunciar Comentario
    2

    Muy bonito lo más probable es que lo descargue. gracias

Escribe un comentario

Recuerda que:
  • Las opiniones aquí expresadas serán responsabilidad tuya, y en ningún caso de Aprender a Pensar
  • No se admitirán comentarios que vulneren lo establecido por las leyes y por las Normas de uso de este sitio
  • Aprender a Pensar se reserva el derecho de eliminar los comentarios que considere inadecuados
Los datos serán tratados de acuerdo con lo establecido en la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal, y demás legislación aplicable. Consultar nuestra Política de Privacidad
Aprender a Pensar